El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

05 junio 2008

Podemos

Lo esencial de la elección de Barak Obama no es que sea el primer candidato negro en la historia de los Estados Unidos. Ni que esté en el bando de los demócratas o que quiera cambiar la política de Irak. Tampoco que un político joven e inexperto haya logrado vencer a la poderosa Hillary Clinton, pertrechada de la aureola de influencia de su marido y de los más importantes lobbys estadounidenses. Ni siquiera que se repita el ‘sueño americano’, esta vez con el hijo de un inmigrante negro africano que logró llegar a la mítica Universidad de Harvard. Todo eso es muy importante, pero lo esencial de esa victoria, es la lección de democracia que ha vuelto a dar Estados Unidos.

Hace ya un año que Mario Vargas Llosa, uno de los primeros que apostó por Obama, lo anotó en un artículo que se colgó en la web del senador de Illinois: «A diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo, en Estados Unidos, una sociedad con una capacidad autocrítica pugnaz e ilimitada, la confianza en el sistema está profundamente arraigada en la inmensa mayoría de la colectividad. Por eso, aunque ha padecido crisis profundas, como el crack del 29 o la era de McCarthy y la caza de brujas, Estados Unidos no ha tenido nunca dictadores y su democracia se ha autorregenerado cada vez, con ayuda de líderes sanos, idealistas e incorruptibles». Eso es lo esencial, la lección democrática que ofrece una sociedad con espíritu crítico y capacidad de autorregeneración. Cuando en los mítines de Obama sus seguidores agitan miles de carteles azules con el ‘We can believe in change’, lo que se expresa no es sólo el deseo de un cambio político, sino la certeza anterior, la confianza en el sistema. Y cuando llega una campaña electoral lo que se pone a prueba no es el sistema democrático, sino la capacidad de la sociedad.

Claro que para que una sociedad pueda recorrer ese camino, hacen falta algunos requisitos previos. Por ejemplo, la existencia de líderes políticos que sean capaces de representar esos deseos de cambio. El brillante espectáculo que se ha vivido con las elecciones primarias del Partido Demócrata desde noviembre pasado, cuatro o cinco candidatos comienzan una batalla por la candidatura sin aparatos de partido que impongan a uno de ellos. Ni avales que limiten el número de aspirantes. Y nada más proclamarse Obama, su rival republicano, John McCain, ya lo ha retado a diez debates cara a cara. Diez debates, o sea. Y dentro de cuatro años, en cada partido, surgirán otros candidatos nuevos, inesperados. Y en ocho años, relevo obligado.

Ese es el juego democrático, un debate libre y abierto donde la alternancia sea consustancial al sistema. Y se construye un sistema electoral que potencie la regeneración, a salvo de redes clientelares, mordazas y monopolios. Lo esencial de la victoria de Obama es que Obama sea posible; no es el cambio político en sí, sino la primera parte de su lema: We Can. Podemos. Lo contrario, ya lo vemos por aquí. Hegemonía política que acaba despeñándose por una pendiente de autoritarismo, listas negras y corrupción moral.

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5 Comments:

At 05 junio, 2008 18:27, Blogger josevillano77 said...

O mejor dicho,"claro que podemos" como dice el cónsul de Obama en España,esto és,don Pepinho Blanco en su blog...jajajaja

http://elcuadernodepepeblanco.blogspot.com/2008/06/claro-que-podemos.html

 
At 05 junio, 2008 18:56, Blogger Lopera in the nest said...

Es increible lo del Sr. Blanco. Habla de miseria intelectual, él habla de miseria intelectual!.

Pero lo más importante de este artículo de Javier Caraballo es que se reafirma en algo en lo que estoy totalmente de acuerdo, pese a la Gran Depresión, la época de McCarthy, el asesinato de Kennedy, la guerra del Vietnan, etc., la sociedad en USA siempre encuentra una salida en su capacidad de articular de forma maś o menos continuada una socieda civil muy fuerte.

Un detalle que resalta nuestro anfitrión en su artículo: Obama estudió en lo que denomina, y muy bien, la prestigiosa Universidad de Harvard.

¿Donde ha estudiado el Sr. Blanco?.

 
At 05 junio, 2008 19:59, Blogger josevillano77 said...

Ya hablando en serio.Tras ver día a día decenas de indicativos,informes, y estudios económicos de todo tipo, y estando España en manos de tipejos como este,hay que ser sencillamente un cretino para no ver el ostión (y perdón por la expresión) que nos vamos a pegar...

 
At 05 junio, 2008 22:54, Blogger Ministro Iñigo said...

Hablando de miserias, estas declaraciones son para no perderselas
http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/vivienda-ministra-cree-momento-adecuado-2525388.htm

 
At 07 junio, 2008 09:21, Blogger Salvador said...

Igualito, igualito que en el PP. Todo un ejemplo de transparencia democrática y de pluralidad.

 

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