El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

20 febrero 2007

Ilegítimo






Nada extraño debe resultarnos que Chaves haya anticipado tanto el debate sobre la legitimidad del resultado del referéndum. Ya en los mítines de la campaña, repetía que lo único importante es el número de síes, no el número de votantes. Que ésta es la regla esencial de la democracia.

Todo esto se repite como los gritos que se dan al borde de un precipicio, sin que encuentren otra contestación que el propio eco, porque el problema fundamental de la abstención es que, por muy elevada que sea, no tiene dueño. ¿Quién puede adjudicarse el triunfo de la elevada abstención del referéndum de Andalucía? ¿Qué dirigente político puede hablar en nombre de la abstención?

Nadie. Entre otras cosas porque una abstención así es un río caudaloso en el que confluyen desde abstencionistas típicos, de esos que se vanaglorian de no votar jamás, hasta los autóctonos, propios de esta hegemonía agobiante. «¿Para qué voy a votar, si siempre sale el mismo?», le oí decir a un tipo el domingo.

En esas circunstancias, la horfandad de la abstención sólo podría remediarse en el supuesto inverosímil de que los dirigentes políticos la interpretaran como un portazo, como un gesto claro de desprecio, de rechazo al discurso. Lo mismo que ha dicho Bono, pero en boca de Chaves. Esto no ocurre, ni puede esperarse que vaya a ocurrir jamás, y por esa razón los mismos dirigentes que durante años han estado afirmando que la reforma del Estatuto era la principal preocupación de los andaluces, afirman ahora que el referéndum se ha saldado con un respaldo abrumador.

Quiere decirse que todo esto ya se sabe, que lo que no puede esperarse de un sistema político clientelar, cerrado y endogámico, es que atienda a este tipo de razones. Pero que la abstención sea inocua en un sistema político como éste, no quiere decir que, encima, tengamos que soportar lecciones de democracia. Esta confusión permanente entre la legalidad y la legitimidad, por ejemplo.

La legalidad del nuevo Estatuto no parece que la discuta nadie, porque nadie ha anunciado, como ha ocurrido con el Estatuto catalán, que piense llevarlo ante el Tribunal Constitucional. Pero la legitimidad no se resuelve en ningún tribunal; la legitimidad sólo tiene que ver con la ética de cada político, con la decencia de aceptar una equivocación, con la dignidad democrática de asumir la bofetada de una abstención tan elevada.

Legitimidad y legalidad. Aquel mítico 28 de Febrero, por ejemplo, no logró superar nunca la barrera de legalidad que le imponía la entonces vigente Ley de Referéndums. Pero fue tal el apoyo abrumador de los andaluces, que la legitimidad acabó desbordando a la legalidad. El 18 de Febrero ha ocurrido lo contrario. No parece haber obstáculos de legalidad, pero la consulta no ha superado la barrera de la legitimidad. Las consecuencias del 28-F las conocemos; éstas están por llegar las del 18-F.

7 Comments:

At 20 febrero, 2007 12:06, Blogger Talantero said...

La legitimidad no la imparte ningun tribunal, dice Caraballo. Muy bien, pero quién la decide entonces? No hace falta que respondan, porque está más que claro que las elecciones solo serán legítimas dependiendo del resultado. Que les parece bien a algunos, son legítimas y si no les gusta lo que ha salido, es decir el PSOE, pues carecen de toda legitimidad. Otra vez estamos como en las elecciones del 11 de marzo....

 
At 20 febrero, 2007 12:16, Blogger gutiforever said...

Carlo Bardini decía que "la democracia es una cuestión de cantidad,que sustenta la legitimidad".
El resultado aberrante del referendum sobre el Estatuto andaluz,pone en cuestión esta máxima,hasta el punto,que se puede afirmar sin lugar de dudas que las minorias rigen los destinos.
No sólo en el asunto del referendum,que evidencia las lagunas legislativas al no exigir un mínimo de participación para tomar en cuestión el resultado(vease lo acontencido en Portugal respecto a la consulta sobre la despenalización del aborto),si no que se extrapola a la situación política en España, presa de las voluntades nacionalistas,minoritarias,si,pero con la capacidad bisagra de convertirse en la llave de la "gobernabilidad".
Urge una solución.

Coda:Un mínimo de participación del 50% del electorado,sería lo lógico para tomar en consideración cualquier propuesta elevada a consulta.

 
At 20 febrero, 2007 13:26, Anonymous Anónimo said...

Lo del 50% me parece muy apropiado.

Venga, ahora hace falta un partido político que lo proponga o una iniciativa popular.

Mientras no se cambie la legislación, los que se han abstenido han desaprovechado su oportunidad de decir lo que pensaban.

Los que querían tumbar el estatuto tenían que haber dicho NO.

Esas son las reglas del juego.

Cosa distinta es que lo spartidos deban hacer autocrítica sobre la falta de participación. El primero el PSOE, como promotor del nuevo Estatuto, y estoy viendo que se están escondiendo. Y siguiendo por el resto de partidos.

 
At 20 febrero, 2007 14:42, Anonymous Anónimo said...

Las elecciones fueron el catorce de marzo, el once de marzo fue el atentado. Creo que a Talantero le ha traicionado el subconsciente, je, je, je

 
At 20 febrero, 2007 17:16, Anonymous Joselito said...

La legitimidad esta fuera de duda. Yo me he abstenido, pero no le niego legitimidad al Estatuto. Sería ilegitimo si hubiese ganado el NO. Menos demagogia Caraballo, que siempre estás igual...

 
At 20 febrero, 2007 22:32, Anonymous Anónimo said...

Parece que llamar demagogo a alguien es el nuevo insulto de una determinada gente. Algo vamos progresando porque este tiempo de atras el insulto al uso por ese mismo tipo de gente era fascista.

Lo demagogo de verdad es querer confundir la legalidad con la legitimidad.

El Estatuto tiene toda la legalidad del mundo pero ninguna legitimidad dado los resultados electorales.

 
At 21 febrero, 2007 19:45, Blogger canalsu said...

Parece que estamos hablando de una comunidad de vecinos en lugar de una Ley que será el referente para millones de personas en los próximos años. Una norma de obligado cumplimiento, un esqueleto.

Se han apresurado a decir que toda la abstención es un NO al Estatuto, pero tampoco es un SI o un partido de trámite que pensábamos ganado. ¡Que desfachatez! ¡Qué poco nos consideran y qué miedo les tienen a hacerlo!. Sólo les ha faltado decir que somos los forofos del "Fondo Sur"

Yo lo veo así: tres no deben decidir por diez. Oiga, pero es que seis han pasado. ¿Se ha preocupado usted de por qué han pasado?. Ellos sabrán, yo…que estamos en una democracia, oiga… yo no me meto en sus cosas, sólo las gobierno y cobro mi minuta, no me haga usted pensar, que eso se cobra aparte.

 

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