El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

21 febrero 2007

Dislexia



Dice el presidente que los políticos tienen que ser valientes y asumir la responsabilidad de sus actos. Dice que él es un hombre valiente y que está dispuesto a asumir que el referéndum del Estatuto haya batido el récord histórico de la abstención. Le han preguntado luego cómo piensa asumir la responsabilidad, y el presidente ha dicho: «La responsabilidad que asumiré es la que quieran depositar sobre mis hombros los andaluces». Dice el presidente que como piensa presentarse por sexta vez a las elecciones, que será entonces cuando haga caer sobre sus hombros el peso de la crítica ciudadana. Ojo, que esto es bueno.

De todas las descalificaciones que se han podido oír sobre el presidente Chaves, la mayor de todas la contaba en una divertida sobremesa un ex consejero de su Gobierno. Contaba el hombre, apesadumbrado, que Chaves ejerce su presidencia de una forma peculiar, distante. Tanto que él mismo, en los años que estuvo en el Gobierno, sólo logró que el presidente lo recibiera en un par de ocasiones.
No es difícil imaginar a Chaves en su jaula de cristal, aislado de todos, hasta de los suyos, rodeado sólo por su asesores áulicos. No cuesta tanto verlo así porque, a fin de cuentas, ese aislamiento es propio del poder; propio del repelús a las críticas, que es un hongo que se contagia en los despachos políticos. No cuesta pensar que sólo entra y sale el consejero Zarrías, ora con papeles de encuestas, ora con maldades y nuevas estrategias de modernización.

Pero no era ésta la explicación que se daba aquel consejero. Su veredicto con el presidente, después de tantos años, era más cruel: «Chaves no tiene la dislexia en el habla, la tiene en la mente». Es una forma de expresarlo, claro, que nada tiene que ver con el origen neurológico de ese trastorno del lenguaje, tan característico de Chaves. En fin, que lo que quería decir el ex consejero no guardaba relación con la medicina sino con la capacidad de Chaves.

Esto que dijo ayer el presidente, por ejemplo, es probable que tenga que ver con esa dislexia mayor, alguna confusión elemental sobre los conceptos y las ideas. Oírlo decir que los políticos tienen que ser valientes; que él es valiente y por eso ha decidido asumir la responsabilidad de la abstención del referéndum; y que esa responsabilidad será la que determinen los ciudadanos en las próximas elecciones, decir todo eso, hilvanar esos conceptos, es tropezarse en lo fundamental. Eso no es asumir ninguna responsabilidad, sino anunciar que en las próximas elecciones piensa aceptar el resultado de las urnas. O sea, que Chaves se comprometió a que, si pierde las elecciones, está dispuesto a no seguir en las presidencia. Estaría bueno, claro... Pero no teman, que incluso el consejero aquel que estuvo sentado a su lado, tendrá claro que Chaves no está tentado de cambiar su apellido para terminarlo en zeta. Que todo es fruto de la dislexia. Dislexia política.




Ilustración:http://canalsu.blogspot.com/

7 Comments:

At 21 febrero, 2007 20:47, Blogger canalsu said...

¡Hooooostia, Javier! ¡Vaya imagen has escogido!. ¿No querrás distraernos como Chaves?

Manolo ve esto y se le funde el sombrero.

 
At 21 febrero, 2007 22:45, Anonymous Panduro said...

Pues aquí le voy a dar la razón a Chaves, y conste que te la doy a ti en todo lo que has venido comentando sobre el estatuto. Tan mal concepto tengo de la clase política que no espero de ellos más que el cumplimiento de la ley y la aceptación de los resultados de las urnas. Es lo que pasa cuando el poder es el fin en sí mismo. Malos tiempos para la lírica.

 
At 22 febrero, 2007 11:41, Anonymous Anónimo said...

Panduro, no es una cuestión de buen concepto o mal comncepto de la clase política, creo que de lo que se trata es de que el significado de la expresion "asumo la responsabilidad política por loa abstención del Estatuto" es otra cosa distinta a la que entiende Chaves. Como dice el autor, que Chaves vaya a aceptar el resultado de las urnas es no decir nada, no comprometerse a nada especial en una democracia porque lo contrario es un golpe de Estado de verdad, no de los que se inventa Perez Royo.

 
At 22 febrero, 2007 13:50, Anonymous Panduro said...

Pues eso, que asume la responsabilidad política de la abstención y aceptará el resultado de las urnas.

Si para el autor, para usted o para mí; aceptar una responsabilidad política significa otra cosa, pues no le votemos que él aceptará... etc.

Es lo que hay. No hay más y mientras no haya menos, sólo valen las urnas.

 
At 22 febrero, 2007 20:45, Anonymous Mónica said...

Es que lo primero que hay que cambiar son las reglas de juego de las urnas. Por ejemplo, esto de que no haga falta un quórum mínimo de participación para que un referenda sea válido. O el que un mismo tío pueda estar viviendo de la política desde chico hasta que se jubile. O la elección en listas cerradas y bloqueadas. O el tamaño de las circunscripciones. O la elección directa de alcalde -que acabaría con el transfuguismo-, y acabar con esto de que cada ayuntamiento sea una especie de miniparlamento con gastos pagados (en Gran Bretaña, los concejales de la oposición no tienen dedicación exclusiva). O modificar la Ley Electoral para evitar la sobrerrepresentación de los partidos nacionalistas. En fin, que hay tantas cosas de éstas, de las importantes, de las de sistema, que habría que cambiar.

Pero seguro que los partidos tradicionales no quieren ni oír hablar de ellas. Y no sé que pasa que los Ciudadanos ya están tardando en plantearlas, cuando yo veo clarísimo que ésa es precisamente su oportunidad.

 
At 22 febrero, 2007 22:42, Blogger canalsu said...

La imagen ideal es sencilla, Javier. ¿Te acuredas de Krahe? "Hombre blanco hablar con lengua de serpiente…", con lengua viperina como las víboras. Una lengua terminada en Y, como Yruela.

 
At 23 febrero, 2007 04:13, Anonymous Mónica said...

Eso creo que les ha pasado a muchos de ustedes: que se han quedado en la calle Melancolía que, como toda rebeldía, propugnaba Javier Krahe. Otros, en cambio, no le hemos tenido ni miedo ni pereza a, dejando atrás eso, atrevernos a hincarle el diente a Ludwing von Mises y a Friedrich A. Hayek. Hasta lograr enterarnos de cómo diablos es como realmente funciona lo que funciona, y crea oportunidades para que los pobres dejen de serlo. Sapere Aude. Atrévete a saber.

Que defender ideas estatistas te hace más popular ya lo sé. Pero ¿ayuda eso a los pobres?

Y perdónenme si estoy un poco plasta esta noche. Es que no puedo dormir.

 

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