El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

04 febrero 2010

Extrema derecha



Es la ausencia de derecha lo que conduce a la extrema derecha. Es la inexistencia de un discurso de derecha la que propicia la irrupción del populismo de extrema derecha. Es así y no al revés, por mucho que se pretenda, por mucho que la izquierda acorrale a la derecha ante cada problema con la invocación de ese demonio; por mucho que el complejo antiguo de la derecha la haga esconderse de sus propios planteamientos. Para combatir la extrema derecha, la derecha debe abandonar el relativismo al que lo invita esta nueva izquierda; para evitar la extrema derecha hay que descender a a los problemas de la calle y darles respuesta. Porque si no lo hacen, quien acaba surgiendo como un salvador es un fanático de extrema derecha. Es la ausencia de respuestas democráticas a los problemas de los ciudadanos lo que conduce a la extrema derecha.

La reflexión podría extenderse a la izquierda, que no en balde cuando irrumpe la extrema derecha en unas elecciones siempre se repiten las mismas preguntas: ¿Cómo es posible que un barrio obrero, tradicionalmente de izquierda, se haya volcado de repente con la extrema derecha? Ese, en efecto, es un problema grave de la izquierda, de la que se presenta estos días como una nueva izquierda amparada en un discurso prefabricado de sostenibilidad y género que deja sin respuestas los problemas reales de la sociedad. Lo que ocurre es que, equivocada o no en sus planteamientos, la izquierda no pierde su identidad mientras que la derecha se difumina y aparece ante el electorado como un sucedáneo de la izquierda. «Y esa fue la causa de que la derecha, condenada al silencio cómplice, acabó por perder gran parte de su identidad. En lugar de definirse por lo que era, a la larga se definía por lo que no era», que dijo Zarkozy.

Pensemos, por ejemplo, en lo sucedido en los últimos días en España con la cadena perpetua. El PP se limita a afirmar que es necesario abrir ese debate en España pero ninguno de sus dirigentes es capaz de aclararnos si son partidarios o no de la cadena perpetua, si piensan incluirlo o no en el próximo programa electoral. Sólo insinúan el debate, hacen un tímido guiño o al electorado, pero ‘sin significarse demasiado’, como se decía en la dictadura, porque con la sola mención ya le ha empezado a llover decenas de acusaciones de estar escorándose a la extrema derecha. Y nadie logra sacudirse los complejos para decir, abiertamente, qué piensan.
Sobre todo porque, al final, es verdad que los dos sistemas son muy parecidos; que la cadena perpetua revisable cada diez o doce años puede ser incluso inferior a un sistema que primer el cumplimiento íntegro de las penas en determinados delitos. Pero existen diferencias. Por ejemplo, la generalización del cumplimiento íntegro de las penas para todos los delitos, no sólo los de terrorismo. Por ejemplo, todas las relativas a los beneficios penitenciarios que tanto irritan a la sociedad. Por ejemplo, la salida automática de la cárcel sin que, al menos, se demuestre el arrepentimiento o aparezcan nuevas pruebas. Por ejemplo, la certeza de que si el delincuente es un psicópata sin posibilidad alguna de rehabilitación, no dejará la cárcel porque su reinserción en la sociedad jamás será posible.

En España, se quiera o no, existe una exigencia social para que determinados presos no salgan a la calle al cabo de unos años. Y aunque la realidad estadística nos indique lo contrario, que el porcentaje de reclusos en España es mayor que la media europea, una gran parte de los ciudadanos no lo percibe así. Que nadie lo olvide: Ante un problema así, es el silencio acomplejado lo que conduce a la extrema derecha.

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1 Comments:

At 06 febrero, 2010 18:40, Blogger Isaac Cabrera Bofill said...

Buenas tardes. Mi nombre es Isaac Cabrera Bofill, y llevo junto con otros compañeros de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Univesidad de Granada una revista digital que lleva un año en funcionamiento, la dirección es http://revistaelliberal.blogspot.com Nos gustaría saber si podemos publicar sus entradas en nuestra revista, eso sí, siempre irá firmado con su nombre y la dirección de su blog. Para contestar por favor a través de revistaelliberal@gmail.com Muchas gracias por su atención.

 

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