El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

09 junio 2007

Bimbo


Durante años estuvo obsesionado con la desaparición de los bordes del pan Bimbo. Porque pensaba que todo comenzó la mañana que descubrió que los sándwiches de jamón de york que su mujer le preparaba a sus hijos para la merienda no tenían bordes. Para que las encías no sufrieran, para que la dentadura no hiciera ningún esfuerzo, para que sus hijos sólo tuvieran que masticar el suave y esponjoso pan de molde. La mínima dureza marrón del pan Bimbo también la eliminaba. Engullir sin ningún trabajo. Ninguna dificultad, ninguna traba. Camino despejado.
Pan Bimbo sin bordes para el cole. Estaba convencido de que ése fue el punto de partida por la extraordinaria progresión aritmética que vino después. Desolado, observó que no era sólo su mujer, que, de repente, todas las madres habían llegado a la misma conclusión. En la mochila del cole, no podía haber pan de molde con bordes; era necesario facilitarle el trabajo a sus hijos, también en la merienda.
¿Qué extraña conexión lleva a una sociedad a evolucionar de esta manera, cómo se pasa de la hogaza de pan, robusta, de cortezas recias y migajas gordas, al pan de molde sin bordes? ¿Cómo es que nadie repara en las consecuencias sociales de un cambio así? Se propagó con tanta velocidad aquella costumbre que, muy poco después, su mujer llego a casa con una bolsa de pan Bimbo sin bordes. Ya no tenía que cortarlos, la industria ya lo comercializaba sin bordes. Así actúa el capitalismo en la sociedad, inmediato y arrollador.

Pan Bimbo sin bordes. Ese es el principio insospechado de lo demás, el origen psicológico que acaba determinando el carácter de generaciones enteras. Un día una madre decide quitarle al bocadillo los bordes del pan Bimbo y años más tarde el Gobierno ordena mediante una ley eliminar el cero de los exámenes. Dos extremos de una misma tendencia, dos expresiones de los mismos defectos que se le achaca a la juventud actual. Falta de esfuerzo, crisis de autoridad, supresión del concepto del mérito y del trabajo.
Estaba obsesionado con los bordes del pan Bimbo. Por eso, no le ha extrañado que, ahora, una profesora de Psicología de la Universidad de Granada, experta en trastornos emocionales, haya elaborado un estudio en el que advierte de la creciente extensión en la sociedad occidental del ‘síndrome de Peter Pan’, «fruto de la sobreprotección a la que actualmente muchos padres someten a sus hijos».

Jóvenes que se niegan a crecer, que les asusta el mundo adulto de responsabilidades, de obligaciones, compromisos y problemas. Hombres y mujeres con dentaduras por siempre infantiles. Dientes de leche, como en los versos de Miguel Hernández. Dientes como azahares, diminutas ferocidades, jazmines adolescentes. Pero, ¿qué ocurrirá mañana, cuando sean frontera de los besos y del dolor? Pan Bimbo sin bordes para el cole. Todo comenzó ahí.

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10 Comments:

At 09 junio, 2007 17:47, Anonymous Anónimo said...

La culpa es de tanto psicopedagogo de pacotilla. Han desembarcado en la escuela y la han echado a perder.

 
At 09 junio, 2007 17:58, Anonymous Anónimo said...

Estimado Javier: un pais de nuevos ricos produce esta generación de inútiles y de egoistas. Si un profesor amonesta a un alumno, el padre corre en auxilio del niño herido. En los centro de salud la chusma aporrea a los médicos y si en un hospital pides silencio el gitano de la cama de al aldo amenaza con rajarte. Son sus derechos.Lo que falta en esta España nuestra es educación y "mucha policía", metafóricamente hablando.Los padres han perdido la autoridad porque el progresismo prohibe dar un cachete a un niño. La responsabilidad personal no existe porque según la psicología, la nueva religión del socialismo, la sociedad es la culpable de todo. Pero ¿quién es la sociedad?.

 
At 09 junio, 2007 18:44, Blogger Salvador said...

Sin duda es un pleno. Ha dejado caer usted todos los bolos "del tirón" y no le falta razón alguna. No tengo nada que objetar a tan acertada intervención, ya que, la sincronía mental en este aspecto me asombra al tiempo que me congratula. Yo creía que era el único que, respecto a la educación de los hijos, contra viento y marea pensaba de ese modo.
Sin embargo no puedo compartir con "anonimo" mesa y mantel (en sentido figurado) ya que de sus palabras se deduce que es "viejo rico" y no se que privilegios se derivan de ese estatus, quizá la creencia de poseer la infalibilidad de pensamiento o de obra, no se. Lo que si es cierto, por muchas vueltas que demos al asunto, es que hemos pasado del defecto al exceso como acto reflejo, como parte de la acción-reacción y esto se produce espontáneamente, de forma natural. En efecto, lo que nos hace falta es educación, nos hace falta (como en todo) buscar el equilibrio pero, no responsabilice usted al socialismo ni al progresismo ni a mas ismos, la responsabilidad en este asunto recae sobre nosotros, sobre los educadores de los ultimos 30 años de forma directa y total. Acaso hace 5 o 10 años era diferente..?

Perdon por la extensión.

 
At 09 junio, 2007 20:12, Blogger Cabezota sin remedio, corazón enorme said...

Aqui un jóven con el síndrome de Peter Pan. La culpa, pues mía, de mis padres sobreprotectores, de la Junta, del Estado y del pan bimbo.

La culpa para los de mi generación es siempre de otros. Pero en realidad la culpa es nuestra

 
At 09 junio, 2007 20:58, Anonymous Anónimo said...

Para Salvador: entiende lo de "nuevo rico" exclusivamente desde el sentido de una sociedad que ha accedido a un buen nivel económico, afortunadamente, pero que no se correponde con un buen nivel educativo. Hemos preferido tener un buen coche, ir a Disney y comprar zapatillas de marca a tener un "buen hijo". Terrible, pero aunque es lógico que una buena parte de la sociedad haya accedido por primera vez a un bienestar económico de cierta solvencia, es una pena la desatención más absoluta de la educaciòn de nuestros hijos.Sí creo que el "socialismo progresista" ha devaluado intencionadamente la escuela pública y eso no tiene perdón de Dios.

 
At 10 junio, 2007 00:06, Anonymous Panduro said...

Pues no les cuento a la hora contratarlos. Llevamos 3 años sin contratar a nadie de menos de 30 años. Y pagamos al menos un 20% por encima de convenio. No hay manera. No se imaginan el desnorte que traen. Por no hablar de la actitud.

 
At 10 junio, 2007 12:24, Blogger Salvador said...

Para anónimo: Hacer recaer la culpa en los demas es un acto de irresponsabilidad, si usted tiene hijos el responsable de su educacion es usted, en todos los sentidos, no eluda su responsabilidad, no haga caer el peso de ella en un sistema educativo, eduque usted a sus hijos. Hay una diferencia entre la escuela, donde se adquieren conocimientos y cultura, y la casa o la familia, donde se adquieren tanto las costumbres como los valores esenciales para ser una persona civica y educada.

 
At 11 junio, 2007 18:17, Anonymous Anónimo said...

enhorabuena.
sin más matizaciones.
(no hará falta aclarar q por la metáfora y el artículo, supongo).
su no siempre de acuerdo
elqnotedije

 
At 12 junio, 2007 12:21, Blogger Fernando Solera said...

Por una parte es cierto que desde hace bastantes años los políticos han tirado el sistema educativo por un precipicio y todavía no ha llegado al suelo. Podemos empeorar y empeoraremos, ley de Murphy en estado puro.

Pero tampoco hay que obviar que el problema es bastante complejo. Los jóvenes actuales tienen ante sí un panorama mileurista absolutamente desolador. Las condiciones laborales son esclavistas para millones de ellos, y su emancipación resulta quimérica teniendo en cuenta el precio actual de la vivienda.

 
At 12 junio, 2007 22:20, Blogger Salvador said...

Si pero de lo primerito que hacen con los mileuritos es comprarse un coche para fardar. Yo aprendi a conducir con un R5 de 14 años que me costó la friolera de 40000 pelas, la mitad del salario de aquel entonces. Hoy es habitual ver jovenes con 20 añitos con "audis" y "bemeuves", de segunda mano si, pero de 15000 o 18000 € y es que claro....como el dinero es suyo, se compran lo que les viene en gana. Y el que escribe entregando el sueldo en casa hasta que se compro el solar para AUTOEDIFICARSE la casa. Lo dicho la educación y el sentido común reside en casa y la familia.

 

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