El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

17 enero 2007

Atropellos


Si todos se quedaron mirándolo en el bar, fue porque al entrar se hizo un silencio inesperado. Los de la terraza, que aspiraban lentamente el sol del mediodía de enero en cada trago de cerveza, se volvieron hacia la puerta del bar algo desconcertados. Allí estaba aquel hombre, sin saber qué decir, centro de todas las miradas, de quienes le conocían y de quienes lo veían por primera vez, intentando, con esfuerzo, caminar con dos muletas. Sólo alcanzó a decir dos o tres palabras. «Ese hijoputa no me mató». Un camarero comenzó a aplaudir y, tras él, todos los demás.

Aquel hombre, de pelo blanco y rizado, complexión atlética, soltó una muleta para secarse las lágrimas. A sus más de setenta años, lo que nadie le decía es que nunca pensaron que volvería por el bar después de su accidente, después de que un tipejo lo arrollara con su coche, a gran velocidad, al cruzar un paso de cebra. Lo arrastró unos metros y lo dejó tirado junto a una rotonda, con la cara mordiendo el césped. Inconsciente y destrozado. La Policía todavía le da esperanzas de que lo puedan encontrar. Dos meses después, allí estaba, vengándose de la brutalidad, de la impunidad, de la injusticia. «Maldito Farruquito», dijo. «Ahora todos los niñatos quieren ser como él, porque saben que no les pasa nada».

Farruquito, que ayer ingresó en prisión, ha cometido dos delitos, dos atropellos aunque sólo uno se recoja en el Código Penal. El primero ha sido el atropello mortal de Benjamín Olalla, conduciendo sin carné y a toda velocidad. Por el homicidio y por la denegación de auxilio fue condenado a tres años, de los que cumplirá ocho o nueve meses en la cárcel.

El segundo delito, que no está tipificado, lo ha cometido ante la sociedad. Por la soberbia ciega que le impidió confesarse culpable nada más conocer que había muerto la persona que él había atropellado; por la arrogancia insoportable de aquellas risas en el juicio, de no saber pedir perdón; por la prepotencia inasumible y torpe de aquella boda suya, nada más acabar el juicio, mientras la viuda lloraba, de plató en plató de televisión, lamentando la impunidad, impotente ante su libertad.

Desde aquel día en el bar, no he vuelto a saber de él. Yo era uno de los que asistía desconcertado al silencio, a los aplausos, a las lágrimas cuando entró con sus muletas. No le conocía, pero me impresionó, con su chándal rojo y blanco, y la esperanza grande de volver a montar en bicicleta. Su sueño de jubilación.

Farruquito ha sido todo este tiempo el símbolo burlesco de la impunidad judicial, porque nadie entendía que un delito así no se pagara con la cárcel. Nadie entendía su alegría. Ese ha sido el mayor daño a la sociedad, porque esa imagen de impunidad, de no pasa nada, fue la que atropelló luego a aquel tipo del bar. Espero que todo eso se rompiera ayer, a las 17.17 horas, cuando Farruquito miró por última vez hacia atrás, caminando junto a un policía hacia el interior de la cárcel Sevilla II.

10 Comments:

At 17 enero, 2007 21:30, Anonymous Juan said...

Los maletines antiguos como los duros de Cadiz; Farruquito en Sevilla; los Albertos en Madrid, son ejemplos - ¿habra que decir emblematicos ? - de como esta el patio.
Esperemos que un dia se cumpla aquello de que bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos seran hartos.

 
At 18 enero, 2007 05:59, Anonymous Anónimo said...

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At 18 enero, 2007 10:45, Blogger nataliapastor said...

Al atropello físico mortal hay que sumarle el atropello moral, colectivo. Lo que me parece más grave de este proceso es que, teniendo en cuenta la sucesión de hechos que constataban la mala fe de Farruquito posterior al atropello, y los datos previos al mismo (conducir sin carnet, exceso de velocidad,...), lo que finalmente ha determinado que vaya a la cárcel, no es la muerte de una persona, sino la omisión del deber de socorro; y ha sido, además, como consecuencia del escándalo ocasionado por resultar inexplicable que, habiendo resultado de muerte, ni siquiera fuera a ser encarcelado. Y ahora, tras la sentencia a ocho años de un conductor, ebrio y circulando por zona peatonal, que atropelló a varias decenas de personas, sin que hubiera muerto alguno, sigue pareciéndome absolutamente falta de equidad la sentencia del caso Farruquito.

 
At 18 enero, 2007 15:10, Anonymous ay_perfidia said...

Hay otra cosa que me inquieta y que nadie parece haber subrayado lo suficiente: la tropa de mafiosos, con aire de rufianes, que en plan chulesco arropan en todo momento al delincuente.

Con orgullo. Sacando pecho. "Somos de raza gitana" parecen llevar escrito en la frente. Tenemos sangre de reyes. Y ya sabemos que aquí en esta triste y adolorida Expaña los reyes al menos el rey- son irreponsables ante la ley. Me niego a escribir la primera de las tres letras con mayúscula. Ya no solo hay una ley para pobres y otra para ricos. Hay una ley para reyes y otra para súbditos. La monarquía del jako, de la puñalá -ay celador- desafía con la barbilla levantada a los que pagamos cada trimestre, cada mayo a Hacienda. Tú mismo.

 
At 19 enero, 2007 23:57, Anonymous Anónimo said...

¡¿Y AHORA QUE PASA CON ESO QUE DICEN: EL QUE LA HACE LA PAGA.


JA,JA

 
At 21 enero, 2007 14:23, Anonymous Mr. Lopez said...

«Ahora todos los niñatos quieren ser como él, porque saben que no les pasa nada».

Hombre... no hagamos demagogia. Los niñatos no querrán ser como Farruquito, que ya saben que acaba en la cárcel. Querrán ser como los más de 60 individuos (payos, gitanos o zulúes) que el año pasado -según la DGT en 2005- se dieron a la fuga después de un atropello y que, en base a la ley, no iban a la cárcel. Hasta que pasó lo de Farruquito Vd. sabe que nadie iba a prisión por atropellar y matar a un hombre, se consideraba más o menos como una falta, con penas de prisión menores a dos años, con lo que no pisaban la cárcel si no tenían antecedentes (como era la mayoría). Es decir que como Farruquito no creo que quieran ser, la única persona que conozco en mis años de vida que va a la cárcel por este delito (lo que me parece muy requetebien, se ha hecho justicia, en especial para la viuda, separada, de Benjamín Olalla, el que verdaderamente ha perdido todo...) y sobre el que ha caido todo el peso de la Ley... y un poco más, porque repito, si no hubiese sido Farruquito le habría pasado lo mismo que a esos más de 60 conductores, no habría pisado la prisión... como el niñato que mató a una chica en la calle Torneo hace un par de años cuando la chica salía de trabajar en una hamburguesería, que se dio a la fuga y al que no localizaron hasta varias semanas después... y que no ha ido a la cárcel. Por favor, no hagamos demagogia, ni mintamos. Los niñatos no quieren ser como Farruquito, que va a la cárcel, quieren ser como los otros, los que no van (menos mal que las leyes se han cambiado y ahora va a la trulla todo quisque, no sólo Farruquito)

 
At 21 enero, 2007 14:32, Anonymous Juan said...

Yo soy gitano, me alegro, como muchos otros gitanos (más de los que os creéis), de que Farruquito vaya a la cárcel -es lo justo- y pago mis impuestos como todo español... Por favor, los discursitos antigitanos vamos a meternoslo un poquito por el culo, ¿vale? Ya habría querido Farruquito no haber sido famoso y ser un payo más de esos que atropellan y se dan a la fuga... No habría ido a la cárcel. Y aún así, a mi Farruquito no me representa, ni su gente tampoco, han roto todo y cada uno de los valores que yo defiendo, como gitano y como español... El que lo ha hecho que lo pague. Y punto. Las racistadas, a casita...

 
At 21 enero, 2007 19:58, Anonymous Anónimo said...

Estoy muy de acuerdo con Juan, esos clanes gitanos, aunque puedan parecerse entre ellos como gotas de agua, no representan a todo el pueblo gitano. Incluso si alguien piensa que son la mayoría, hay que respetar a los gitanos que como Juan denuncian el comportamiento de Farruquito.

Isabel.

 
At 05 febrero, 2007 00:57, Anonymous Anónimo said...

Todo pecador que comete una falta en esta tierra,tiene que pagar las consecuencias,para Dios no hay pecador "grande ni chiquitico", pecador y punto,pero el pueblo Español conoce al "Cristo" de las procesiones, pero no al de la Biblia.Nadie escapara de sus acciones, en esta vida, asi es la ley,pero cuidado Pueblo! Que El Dios de la Biblia puede tener misericordia de este joven!como la tuvo con El Rey David!como la tiene contigo y conmigo!Conviertansen a "Cristo lean la Biblia! y no odien tanto!que Cristo se dio por el mas "vil pecador".

 
At 05 febrero, 2007 01:22, Anonymous Anónimo said...

Que gracioso eso de decir lo peor de los gitanos! en españa son ellos, en EU, los negros y los mexicanos, en miami los Cubanos Balseros y los Marielitos(que salieron por un puerto llamado Mariel)En EU,el americano blanco rubio y de ojos azules es el que mas comete asesinatos y violaciones,si un negro mata un blanquito"tenia que ser negro" si un blanco mata un negro, " eso lo dice la prensa por arribita y no se menciona mas.En los campos de concentracion Nazis,le tenian un asco especial a las Rusas, mas se violaban una judia que una rusa, y asi sucesivamente. La Historia se repite, Dios no se equivoca "nunca",El hombre que deberia tener una mayor sabiduria, seguiria portandose como un "animal"si no hacemos daño con nuestras manos lo hacemos con nuestra lengua, que bien estamos! que dulce y buenitos somos!sigue sigue dandole patadas al que esta caido total!nadie te oye y nadie te ve!!!!

 

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