El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

11 enero 2006

Madrid

A la manera de aquellas murgas de Emilio el Moro, Chaves se fue ayer a Madrid a dar unas charlas de mucho postín. Madrid siempre ha sido, ya lo dijo Machado, el rompeolas de las Españas. Lo era cuando se incluyó el término en la Constitución de Cádiz de 1812 y lo sigue siendo ahora, a pesar de la descentralización del Estado español por arriba, hacia Europa, y por abajo, hacia las autonomías.

Eso lo saben bien, por ejemplo, los artistas andaluces. Mucho mejor que los políticos, los empresarios o los periodistas. Los artistas siempre han sabido que ese lema de «Madrid, al cielo» no es ninguna cursilada turística, sino el membrete del éxito, el pasaporte de la fama. De Antonio Molina a Antonio Banderas. De Lola Flores a David Bisbal. «En Andalucía sabemos que, si quieres ser alguien en teatro, te tienes que venir a Madrid», le oí no hace mucho a uno de los actores andaluces de fama en las series televisivas y ahora no me acuerdo del nombre. En fin, eso.

Madrid sigue siendo la referencia del poder económico y político, la capital de aquellas Españas del imperio de ultramar de 1812 y de estas Españas de la disputa del terruño. Cuando un político autonómico se va a Madrid, el personal capitalino lo sitúa directamente en una de las tres categorías políticas que se establecen para ellos: Dirigente nacionalista, barones regionales o especie exótica. Los demás, o no pintan nada o, de forma inteligente, no les da por esos hervores de popularidad y se dedican a sus asuntos regionales.

Chaves está englobado en el segundo capítulo, en el de barón regional con mando en plaza en la ornamental presidencia del PSOE. De todos los barones regionales, Chaves siempre ha sido el más disciplinado. Y si hace unos años, lo que se esperaba de sus discursos en Madrid es que le arreara estopa al Gobierno del PP, ahora lo previsible es que repita mecánicamente el argumentario del Gobierno de Zapatero. Eso hizo ayer. Hasta con la financiación catalana. Dónde hay que firmar.

Qué distinto ese discurso de Chaves del que se le pudo oír, también ayer y también en Madrid, a otro socialista, pero de La Coruña: «Si se le reconocen (a Cataluña) los privilegios que demanda, Galicia, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, todas las que no llegan a la media nacional, mermarán sus posibilidades». «España no tiene quien la defienda. Parece que el que habla de España es un apestado del régimen franquista».
Claro que Chaves jamás podría secundar un discurso como el de Paco Vázquez, porque la Andalucía que vende en Madrid es la que ya conocemos por aquí a espuertas. ¿Cómo se va a quejar si Andalucía está viviendo el periodo de crecimiento más espectacular y sostenido de toda su historia? Teatro, puro teatro, como el bolero de La Lupe. O como Emilio el Moro, que era de Melilla. Y Chaves, de Ceuta. El caso es que se trata sólo de representar en Madrid.

3 Comments:

At 11 enero, 2006 21:04, Anonymous La niña que riega la albahaca said...

Lo que hoy sale en ¨ El Mundo¨ sobre Barbate es de risa. Van a pedir al Congreso que se reconozca a Andalucía como nación. ¿ Seremos más andaluces si nos consideran nación ? ¿ Eso está demandando el pueblo de Barbate? Y lo piden ellos que hasta el 98 se llamaban Barbate de Franco.¿Será por esto que están acomplejados? Y el PP de allí se abstienen no vaya a ser que les digan franquistas. Son patéticos.

 
At 11 enero, 2006 23:00, Anonymous Anónimo said...

Me alegra leerle este comentario a la niña de la Albahaca (perdón por lo del otro día, por tus comentarios suponía, como Julio Iglesias, que habías pasado ya de niña a mujer)porque ciertamente nos demuestra que también el PP se equivoca, y que si fuera Rajoy el que estuviera gobernando en minoría en Madrid a lo mejor nos encontrábamos con que el PP era el que ahora defendía el termino nación para Cataluña y todo el estatut. Esa es la historia, no otra. Y en Barbate, el PP no se abstiene por temor a que lo llamen franquistas, se abstiene por temor a perder la alcaldía. No seamos ingenuos, señores, por favor. Lo mismo que le puede ocurrir a Zapatero, sólo que al PSOE no se le perdona.

Atentamente

Honorato.

 
At 11 enero, 2006 23:33, Anonymous La niña que riega la albahaca. said...

Lo que demuestra es que los que votamos PP tenemos principios y somos autenticos, y cuando se hacen las cosas mal se reconocen y no se mira para otro lado, cosa que los que votan PSOE son ¨der beti man que pierda¨.Perdonado.

 

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