El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

24 junio 2009

El suicida




Se va a matar esta noche. Antes ha convocado a sus amigos a una fiesta en su casa, beberán hasta el amanecer, risas, copas y alguna raya de cocaína. Y luego, se matará. Recordarán los viejos tiempos, noches de juerga que no acababan con el amanecer, fiestas sin tiempo ni control, que se sucedían así mismas hasta caer extenuados, literalmente, en la arena de la playa, en la proa de un yate o en medio del restaurante, a la hora de almorzar. Esta noche, no. Esta vez, antes de salir el sol, los amigos comenzarán a despedirse, abrazos junto a la puerta, en el porche de entrada, sobran las palabras cuando ruedan las botellas de champán vacías. Tras el último brindis, se cierra la puerta. Ya está. En ese momento, que será esta noche, se quedará solo y se va a suicidar.

Lo ha contado en televisión, la otra noche. Ha elegido este miércoles para suicidarse porque mañana jueves, 23 de junio, es el día fijado para que ingrese en prisión. Un juez de Málaga lo ha condenado a tres meses de cárcel por el impago de la pensión alimenticia a su ex mujer y a sus hijos, cuarenta mil euros del ala, y él, que no tiene dinero, que dice que no tiene dinero, que está tieso desde hace años, prefiere suicidarse antes que pisar la trena de nuevo. Por eso fue a la televisión a contarlo: “El miércoles me voy a suicidar. Lo tengo decidido”. Luego arremetió contra el juez, dijo que era el culpable de todo, que lo había “prejuzgado”, que no hay justicia en España para un tipo como él y que, por eso, ha decidido ponerle fin a su vida. El presentador del programa se le quedó mirando, se despidieron, y dio paso a la publicidad. “Y tras la publicidad, asistirán a una pelea sobre la tumba de El Fari”.

Asistí absorto al programa de televisión en el que sucedió lo anterior, uno de los danzarines del estercolero, Coto Matamoros, contaba sus planes inmediatos: “El miércoles me voy a suicidar”, decía. Y unos en el plató lo llamaban embustero y otros le ponían mensajes surrealistas que salían sobre impresionados en la pantalla. “Animo, Coto. Te kiero Jeni”, decían, como si sólo estuvieran esperando que se sacara del bolsillo, allí mismo, una cuchilla para cortarse las venas en directo. Sí, asistí absorto al programa aquel, porque somos tan bobos que luego nos preguntamos cómo es posible que la sociedad actual se esté deshumanizando, que se hayan perdido incluso las referencias morales sobre conductas extremas, la violencia callejera o maltratos domésticos.

El Código penal dedica un artículo entero al suicidio, con penas de cárcel para quien induzca al suicidio, para quien colabore o participe en el suicidio de otra persona. También en otro artículo se incluye como delito la denegación de auxilio, el deber de socorrer a quien está en peligro. No sé si el programa aquel ha podido incurrir en alguna ilegalidad, supongo que no. En cualquier caso, no es eso lo que interesa reseñar ni la censura es, quizá, la respuesta a esos productos que una vez llamaron de ‘tele basura’. Sólo el acoso miserable al que el tipo aquel sometió al juez de Málaga que ha dictado sentencia en su contra (ofreció su nombre varias veces) debería ser motivo de un pronunciamiento judicial. Probablemente, como me han dicho luego, todo será mentira, todo falso, basura. Pero, al margen de eso, que en el fondo la barbaridad persiste en uno y en otro caso, ocurra lo que ocurra, qué pasa si el tipo aparece muerto mañana por la mañana. Qué ocurre con el juez, qué ocurre con la cadena de televisión, qué ocurre con su ex mujer, con sus hijos… Y sobre todo, qué ocurre con la audiencia que convierte en líder a ese programa, qué pasa con nosotros que vimos el programa, que asistimos al espectáculo sin sentir náuseas ante un friqui acabado intentando vender la fiesta de su suicidio.

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1 Comments:

At 26 junio, 2009 13:35, Blogger Empecinado said...

Totalmente de acierdo con el Sr. Caraballo. ¡Cuánto daño están haciendo las televisiones a la sociedad española, sobre todo a los jóvenes!.

A la telebasura hemos de añadir la deliberada (por los gobernantes) ausencia de valores y principios entre nuestros jóvenes (causa- efecto de un nefasto sistema educativo y, también, de la desestructuración de las familias); queda así configurado este cóctel explosivo.

Es la generación que nos espera.

Un saludo al Sr. Caraballo y a todos sus lectores

 

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