El Blog de Javier Caraballo

Javier Caraballo es periodista de EL MUNDO. Es redactor Jefe de Andalucía y autor, de lunes a viernes, de una columna de opinión, el Matacán, sobre la actualidad política y social. También participa en las tertulias nacionales de Onda Cero, "Herrera en la Onda" y "La Brújula".

06 marzo 2006

Reflexiones. Juan Antonio Lacomba


PERFIL

Juan Antonio Lacomba es un andaluz de Valencia que, el martes pasado, recibió la medalla de Andalucía con una doble sensación. Sorpresa, primero, y agradecimiento, después. “La verdad es que no puedo decirle mucho más porque desconozco totalmente cómo se produce mi nombramiento. Entre otras cosas porque yo me enteré de que estaba propuesto tan sólo cuatro días antes de que se aprobara la medalla en el Consejo de Gobierno”. El caso es que este reconocimiento ha hecho que Lacomba, uno de los mejores investigadores de la historia de Andalucía, se refirme definitivamente en su autodefinición de “andaluz de voluntad”. Su historia, en fin, es la de tantos otros en esta tierra: “Llegué a Málaga en 1967 y aquí me he quedado.”.


IDEOLOGIA


“Soy andaluz de voluntad y andalucista en el sentido que lo decía Blas Infante. Creo, como él, que hay que trabajar por la sociedad en la que te encuentras. Mi única manera de trabajar por la sociedad que me ha acogido era la de investigar la historia de Andalucía, que es la tarea en la que, más o menos, me defiendo. Soy andalucista, por tanto, porque he decidido trabajar por Andalucía. Pero ser andalucista no supone ser nacionalista. El propio Blas Infante en el libro que no acabó de escribir, el de Fundamentos de Andalucía, hace una crítica tanto del nacionalismo como del regionalismo. Blas Infante tuvo una primera etapa regionalista, hasta 1918. Luego arranca la etapa nacionalista, a raíz del Manifiesto de Córdoba de 1919, pero al final de su vida explica que fueron regionalistas y luego nacionalistas porque eso era lo que se llevaba, lo que estaba funcionando entonces. De hecho en su último libro hace una crítica durísima al nacionalismo y crea la Junta Liberalista de Andalucía, de la que nace el grito de “Viva Andalucía libre”. Pero Blas Infante proclama su “Andalucía libre” no lo hace en el sentido de separatista, de segregación de España, sino de liberar a Andalucía de todas las trabas históricas que la han hecho una región subordinada, dominada. De todas formas, no pase usted por alto que Blas Infante se niega a organizarse en un partido político. Aunque él participa en elecciones (lo hace en tres ocasiones, la última de ellas se presenta por Málaga en 1933), lo que busca Blas Infante es consolidar un movimiento social de andalucismo.


CONCEPTO DE NACION


“Una nación, desde el punto de vista histórico y sociológico, es una construcción histórica. Ningún pueblo nace como nación. En ese sentido, Andalucía ha ido construyendo una historia y una cultura propia, diferenciada, que hacen que pueda considerarse una nación. Pero eso no tiene nada que ver con el concepto jurídico del término. Eso de que, necesariamente, una nación debe desembocar en un Estado es una vieja teoría romántica, pero no tiene por qué ser así. En fin, que a mi me parece claro que, jurídicamente, es inconstitucional que Cataluña se denomine nación. La Constitución española habla de una sola nación, que es España, y por muchas vueltas que le den, por mucho que se diga que está en el preámbulo, la única realidad es que el término nación está en el Estatuto catalán. Estoy, por tanto en contra. Pero, atención, si en adelante el Tribunal Constitucional decide que el Estatuto catalán es constitucional, lo que yo defiendo es que Andalucía incluya también en su Estatuto el término nación. Si no se hace así, si se acepta que sólo los catalanes lo incluyan en su estatuto, se estarán aceptando las diferencias y el referéndum del 28 de Febrero no habrá servido para nada.


MODELO DE ESTADO

“Como Pascual Maragall repite una y otra vez la Constitución es asimétrica y esa asimetría no se ha respetado. El habla de un estado federal asimétrico (que por cierto es una barbaridad porque en un estado federal nunca hay asimetría) porque defiende que unas autonomías deben tener más que otras. Es decir, lo mismo que antes del 28 de Febrero, aquel proceso que distinguía entre las autonomías del artículo 143 y las del 151, y que Andalucía logró romper. Andalucía fue revolucionaria, en ese sentido, de su impulso se beneficiaron todas las demás autonomías y, sin embargo, ahora puede perder todo ese peso político. Ni UCD ni el PSOE pensaron en 1978 que Andalucía pudiera ser una autonomía de primera, por eso pactaron aquella ley del referéndum que hacía imposible que ninguna comunidad la superase. Fue el pueblo andaluz el que, con su movilización, provocó el cambio de criterio de los partidos políticos nacionales. No se puede decir lo mismo del papel desarrollado por el PSA, que fue fundamental. Eso debe reconocérsele.


ESTATUTO CATALAN


“Los catalanes son muy positivistas y van al dinero. Por eso defienden un tipo concreto de financiación, un modelo de inversiones y unas determinadas competencias. Y las tres líneas las han obtenido. Se han garantizado unas inversiones del Estado extraordinarias. A pesar de que sólo tiene el 16 por ciento de la población, se ha garantizado que durante siete años el 18 y medio por ciento de la inversión del Estado se realizará allí. Es formidable, desde luego, porque Cataluña, que ya es rica, se va a enriquecerse más a costa de los otros. Espectacular, ya le digo. Y vuelvo a repetir: Cuando se pregunte por qué Cataluña disfruta de ese trato y los demás no, se contestará: “oiga, es que Cataluña es una nación y las demás autonomías, no”. Ya hay estudios que vaticinan que Cataluña va a tener que devolverle dinero al Estado porque le va a sobrar. Fíjese la paradoja. A Andalucía se le reconoció la “deuda histórica” porque, tras la dictadura, se reconocía que la región estaba muy mal y que necesitaba una inversión extra del Estado. No se ha hecho así y ahora, sin embargo, se aprueba esa inversión extra para Cataluña. El esfuerzo de inversión que se prometió aquí con la deuda histórica es el que se va a realizar allí, porque ya le digo que Cataluña ha agarrado por todas partes. En definitiva, que lo que se hace es darle más dinero a los que son más ricos y menos a los que son más pobres… La diferencia entre regiones pobres y ricas se agrandará.


ATRASO ANDALUZ



“El último informe del Instituto Nacional de Estadística señala que Andalucía sigue estando donde estaba hace 25 años, a la cola. A Andalucía la han metido históricamente en el subdesarrollo, se le asigna ese papel. Se decide que Andalucía se centre en el sector primario, con lo que las industrias se sitúan en las regiones del norte. Hasta mediados del siglo XX, uno de cada dos empleados andaluces trabajaba en la agricultura. Tras la dictadura, llega la Transición y se piensa que la autonomía iba a ser la herramienta que le iba a permitir a Andalucía ir saliendo de ese retraso. Y no ha sido así. Se va mejorando, ya digo, pero seguimos sin salir. En fin, que no se ha roto esa inercia histórica que ha dado lugar a tantos tópicos. Yo recuerdo, por ejemplo, que en los setenta había escritores que defendían que una de “las características” de Andalucía era el subdesarrollo. ¿Una característica? Que barbaridad”


UNIDAD DE ESPAÑA


“Así de forma inmediata no creo que haya una ruptura. Pero es evidente que España se va a desequilibrar más y que van a aumentar los problemas internos. El lenguaje y las obsesiones de confederación de catalanes y vascos son muy peligrosas, y muy graves. Mire, no hay en el mundo ningún modelo de Estado como el que se quiere aplicar en España. De hecho, se avanza hacia lo contrario de la confederación. El caso más notable es la guerra civil norteamericana, la guerra de secesión, cuando los estados del sur, los sudistas, anunciaron que querían marcharse y los estados del norte les replicaron que Estados Unidos era una federación y nadie se podía marchar. Lo que nunca he llegado a entender es por qué el PSOE, a pesar de ser un partido español, suscribe pactos con partidos independentistas. El juego histórico de los partidos nacionales ha sido con CiU o con el PNV. Esto de ahora de apoyarse en un partido independentista como Esquerra, que no quiere estar en España, que no cree en España, es sencillamente una contradicción tremenda para el PSOE. Y ya veremos qué ocurre en las elecciones, pero ya se está viendo que al PSOE le puede pasar factura.

1 Comments:

At 14 junio, 2010 13:09, Blogger Xavi said...

Estoy de acuerdo en lo que has publicado, pero también debes de reconocer que existen dos andalucias; oriental y occidental.
En donde a la parte oriental (antiguo reino, región de granada o andalucia alta) se le ha marginado la historia, economia y sociedad y eso no es justo, aquí estamos a disgusto con la Junta y no tenemos conciencia autonómica por lo mal que nos tratan, la capital nunca debió ser Sevilla pues no es el centro estratégico y se olvidan de la parte oriental, la junta tiene un centralismo grandísimo y las diputaciones pierden fuerza, la prueba de ello es comparar la calidad de vida en infraestructuras y demás de una parte a otra.
Para historia le dejo aquí un pequeño vídeo:
http://www.youtube.com/watch?v=Wf3MeArqVUA
Andalucia estaría mejor si fuera justa e igualitaria con todas sus provincias: esta comunidad debería llamarse Andalucia y Granada y capital en Antequera como se quería hacer, pero nos engañaron al pueblo.

Saludos, y solo un apesebrado de la junta no reconocería la realidad evidente de andalucia.

Y gracias. Espero no ofender solo transmito una realidad y evidencia histórica, económica y cultural.

 

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